martes, 26 de mayo de 2026

Libertad segura: un trabajo para el después...


Que el sistema penitenciario nacional está en un punto crítico no es más que una triste realidad, y si bien el mientras tanto exige su máxima atención también lo es el día después que todo privado de libertad espera y sabe que ocurrirá en algún momento. En ese estado de pulsión permanente entre administrar el adentro y el afuera surgió una muy buena iniciativa con el programa "Libertad segura". 

"La iniciativa es impulsada por Presidencia de la República, la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), el Ministerio del Interior (MI), el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), el Ministerio de Salud Pública (MSP), el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (MVOT), el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), la Junta Nacional de Drogas, INEFOP, ASSE y la Intendencia de Montevideo", como expresa el sitio web de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto.

Es un plan piloto que incluirá unas 350 personas privadas de libertad, (300 hombres y 50 mujeres), una cantidad que guarda una relación proporcional con el total de la población privada de libertad que hoy tiene el INR. La iniciativa aplica un principio de integralidad que no se reduce exclusivamente al trabajo propiamente dicho sino que busca acompañar el transcurso del periplo laboral con actividades complementarias enfocadas en bajar la reincidencia, mejorar los niveles de convivencia, complementar la formación individual con cursos de capacitación como formación técnica o la culminación de ciclos educativos. Asimismo, se garantiza la plena inclusión cuidando aspectos sanitarios que son muy importantes para poder concretar los objetivos y cerrar un círculo de acciones positivas que posibiliten una inclusión plena con la sociedad y los aleje definitivamente de los circuitos del delito.

El trabajo es una herramienta poderosa y muy efectiva para combatir los niveles críticos de hacinamiento que hoy padece nuestro sistema penitenciario. Por eso estoy convencida que incrementar las oportunidades laborales - tanto dentro como fuera de los centros penitenciarios - permitirá ir reduciendo las consecuencias que hoy acarrea el hacinamiento con encierro permanente. Que las celdas sean convertidas en meros dormitorios es un objetivo posible con instrumentos como este. 

El programa podrá mostrar sus resultados en el corto plazo merced a ese acompañamiento que promueve como parte de su desarrollo. Y si ese objetivo se concreta, será un estímulo para iniciativas similares al tiempo de ir reduciendo la tasa de reincidencia que hoy contribuye a hacinar las cárceles de todo el país.

Son pequeños pasos, pero había que darlos de manera urgente. Mucho más en un contexto como el actual donde la violencia no descansa y sigue mostrando su peor cara posible. Bajar los niveles de violencia es uno de los objetivos posibles y reales que procura este programa, y por eso es que abrigamos la esperanza que pronto sean muchos más los cupos disponibles.

Esa sería una muy buena señal que nos mostraría una luz al final de ese interminable túnel de una realidad violenta y oscura que tenemos que enfrentar con firmeza y propuestas como estas.


Las condiciones están dadas, los momentos de grandes crisis son también tiempos de grandes oportunidades. Una idea como esta dio origen al Polo Industrial en Santiago Vázquez, una iniciativa que fue ejemplo regional y hoy muestra todo su esplendor en el sistema penitenciario bonaerense y que - por increíble que parezca - fue discontinuada y hoy intenta recuperar aquel nivel de actividad perdido.

Es tiempo de sumar voluntades sin mirar el color político y hacer que las cosas funcionen sin depender de quien fue la iniciativa. Solo así podremos convencernos que hay una salida posible a esta realidad que pretendemos y tenemos la obligación de cambiar.

El trabajo es un poderoso y fermental instrumento para el día después.

Ese día en que tendrán la oportunidad de volver a ser parte de una sociedad que los precisa a todos.

Graciela

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Libertad segura: un trabajo para el después...

Que el sistema penitenciario nacional está en un punto crítico no es más que una triste realidad, y si bien el mientras tanto exige su máxim...